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Las
cookies son pequeños archivos de texto que se
generan a través de las instrucciones que los
servidores Web envían a los programas navegadores
y que se guardan en directorios del disco duro del
ordenador del usuario. Las cookies
nacieron
como una potente herramienta empleada por los
servidores web para almacenar y recuperar
información de sus visitantes. Dado que el
http
es un protocolo sin estados (no almacena el estado
de la sesión entre las peticiones sucesivas), las
cookies
proporcionan una manera de conservar información
de entre las peticiones del cliente, extendiendo
significativamente las capacidades de las
aplicaciones cliente / servidor basadas en la web.
El
almacenamiento se produce mediante una orden que
envía el servidor visitado al navegador, por la
cual se indica la creación en el disco de un
pequeño fichero. En la mayoría de los casos, -ya
que es la opción que se configura por defecto en
los navegadores más utilizados en el mercado- este
proceso se produce sin que el individuo tenga
conocimiento del hecho, e incluso cuando lo tiene,
ciertamente se encuentra coaccionado en su
decisión, puesto que un rechazo de las mismas
provocará la imposibilidad, en la mayoría de los
casos, de acceder a los respectivos contenidos de
los sitios web.
De esta forma, los administradores de sitios web
que utilicen las cookies pueden acceder
directamente desde el ordenador o a través de una
red de área local y conocer todos los datos que se
han obtenido, en la mayoría de los casos sin el
consentimiento del usuario, mediante esta técnica.
Lo que en principio puede representar todo un
abanico de ventajas al usuario, al permitir que
los sitios web conservaran información con el fin
de proporcionarle un servicio personalizado y
eficiente en la navegación y acceso a la
información, puede constituir también un poderoso
instrumento capaz de vulnerar la intimidad,
siempre que los datos obtenidos puedan asociarse a
una persona identificada o identificable.
El sistema permite captar los accesos del usuario
y almacenar datos con el fin de crear perfiles de
usuario y remitir publicidad personalizada. Los
datos obtenidos por estas técnicas pueden
asociarse entre sí y a su vez vincularlos a otros
obtenidos de fuentes diversas (como el nombre,
dirección y teléfono extraídos de un directorio
telefónico o el tipo de tarjeta de crédito
extraído de un formulario anteriormente
cumplimentado por el mismo sujeto para la compra
de un producto). El administrador puede de este
modo elaborar el perfil de un usuario
perfectamente identificado, con sus gustos,
preferencias, estilos de vida, etc.
En la actualidad se discute la propuesta de
Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo,
relativa al tratamiento de datos personales y
protección de la intimidad en el ámbito de las
comunicaciones electrónicas, el uso de las
cookies. La propuesta del Parlamento ha consistido
en la prohibición del uso de las mismas, salvo que
exista autorización previa del usuario,
matizándose determinadas excepciones por motivos
de seguridad nacional, defensa o investigación de
delitos.
Por tanto, en base a estas tendencias legislativas
y a que el derecho a la preservación de los datos
personales es renunciable, merece una especial
atención el modo en que se solicita el
consentimiento para la obtención de información
por medio de las cookies. En caso de existir una
relación contractual entre el sujeto propietario
de los datos y el administrador del sitio, el
mismo puede otorgarse mediante una cláusula por la
que se autoriza su tratamiento automatizado.
Otro modo de obtenerlo –esta vez de manera
implícita- puede darse mediante una advertencia
previa a la visualización de la página que ponga
de manifiesto que el sitio contiene cookies o la previa exposición de la política de privacidad que
rige los contenidos de la página web con el link
de aceptación al final del mismo. |