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Usar un flamante coche de carreras para transitar
por un camino rural no es la mejor forma de sacar
partido al automóvil. Al igual que para cada
carretera hay una familia de coches (‘fórmula 1’
para los circuitos, todo terreno para los caminos
embarrados o un turismo para las carreteras
convencionales), los ordenadores también cuentan
con diferentes sistemas operativos (el programa
principal del ordenador) especializados en
determinadas tareas. El sistema operativo del PC
influye en lo que se podrá hacer con él. También
influirá, decisivamente, en su facilidad de uso y
manejo. Usar un ordenador puede ser algo sencillo,
o convertirse en un mar de complicaciones si se
escoge el sistema incorrecto.
Los tres sistemas operativos más habituales son
Windows, Mac OS y Linux. Windows funciona
en los ordenadores con procesadores de Intel y AMD
(los más comunes), Mac OS lo hace
únicamente en los ordenadores de Apple y Linux
funciona en ambas plataformas, aunque está
mejor preparado para la primera. A la hora de
elegir el sistema operativo hay que tener muy en
cuenta el tipo de ordenador que se tiene o que se
va a adquirir, ya que una elección equivocada
impedirá instalar el sistema operativo deseado.
Windows, el 'utilitario
familiar'
Microsoft es el gigante
informático que produce y comercializa Windows, el
sistema operativo que usa el 90% de los
ordenadores personales de todo el mundo (su última
versión es Windows XP). Su precio ronda los 120
euros y muchas veces se incluye en el precio del
propio ordenador (que ronda los 1.200 euros).
Al igual que un turismo sirve para moverse por
casi todo tipo de carreteras, Windows es el
estándar de facto que cubre la gran mayoría de
necesidades del usuario medio. Ya sea para
escribir documentos, navegar por Internet,
escuchar música, ver películas, retocar
fotografías digitales o disfrutar de los últimos
juegos, Windows es fácil de usar y configurar, sin
necesidad de poseer conocimientos informáticos
avanzados. Además, la práctica totalidad de los
programas que se comercializan disponen de una
versión para Windows. Sin embargo, Windows tiene
fama de ser inestable, ya que los bloqueos y
cuelgues son frecuentes (sobre todo en versiones
anteriores a XP). Su seguridad también deja mucho
que desear, pues existen multitud de virus que
aprovechan fallos del sistema para infectar el PC,
como, por ejemplo, el virus Sasser o el más dañino
Chernobyl.
Mac OS, el 'deportivo
de diseño'
Mac OS es considerado
por muchos expertos el sistema operativo más
sencillo de utilizar, más innovador y de estética
más cuidada. Al igual que un coche deportivo,
conjuga elegancia con altas prestaciones,
permitiendo a la vez rodar por casi cualquier tipo
de carretera. Es un sistema muy fácil de usar y
que siempre ha alardeado de que hasta un niño
puede utilizarlo sin dificultades (sus ratones
tienen un único botón, en vez de dos, para no
confundir al usuario).
Su última versión, Mac OS X, es radicalmente
distinta a las anteriores. Con ella ha ganado en
estabilidad, seguridad y ausencia de virus. El
número de programas disponibles para esta
plataforma (sobre todo, juegos) sigue sin ser tan
alto como el de Microsoft, aunque cumple las
necesidades de cualquier usuario doméstico o
profesional multimedia. Es en el retoque, la
producción y edición de música, fotografías y
vídeos donde este sistema tiene su punto fuerte.
Apple Macintosh lo comercializa al precio de unos
150 euros (es de pago y propietario). Pero su
mayor coste no está en la propia licencia de uso,
sino en que únicamente funciona en los ordenadores
que fabrica la misma compañía. Y estos ordenadores
(de una calidad y diseño muy cuidados) no son
baratos: aunque hay modelos por debajo de 1.000
euros, es habitual que cuesten más de 2.000 euros.
Linux, un 'todoterreno
robusto'
Es el sistema preferido
por muchos de los profesionales de la informática
y de Internet. Como si de un 4x4 se tratase,
ofrece potencia, estabilidad, seguridad contra
virus y sirve para realizar cualquier trabajo. Por
contra, al igual que un todo terreno, peca de
falta de comodidad, no es tan fácil de usar como
los otros dos y se necesitan conocimientos
técnicos para realizar algunas tareas. Aún así,
sus últimas versiones son bastante más amigables,
por lo que ha empezado a calar entre algunos
usuarios domésticos y ofimáticos (uso del
ordenador en ambientes de oficina).
La colección de programas disponibles en algunas
áreas (como los juegos o las aplicaciones
multimedia) es aún escasa o de poca calidad,
aunque mejora día a día. A la hora de instalar
nuevos periféricos, el proceso también se
complica: mientras que en Windows y Mac OS es casi
automático, en Linux suele ser necesario realizar
alguna configuración manual.
Linux es un sistema un tanto 'romántico', pues ha
sido desarrollado voluntariamente por
programadores de todo el mundo. De ahí que sea
libre (libertad total para ver y modificar las
'entrañas' del sistema) y gratuito (puede
descargarse de Internet, copiárselo a un amigo o
adquirirse en formato CD por unos 30 euros).
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