|
Hemos entrado en una segunda fase de la seguridad
corporativa, una etapa en la que ya no hay cabida
para el miedo, el principal motivo por el que las
empresas invertían hasta el momento en este tipo
de productos. Lo importante ahora es invertir en
confianza y, en vez de pretender solamente
disminuir los ataques, intentar maximizar la
disponibilidad de los sistemas y aplicaciones y,
sobre todo, gestionar correctamente las soluciones
de seguridad. Estas son las principales
conclusiones extraídas de la Conferencia de
Seguridad 2004, organizada por IDC. |
|
El
mercado de la seguridad ha entrado en una nueva
fase en la que la confianza y no el miedo, como
sucedía hasta ahora, debe ser el principal motor
inversor en las empresas. Así lo aseguró Jaime
García, director de Análisis de IDC España, en la
conferencia sobre seguridad organizada el pasado
29 de enero en Madrid, en la que se dieron cita
los principales expertos y jugadores del sector de
las Tecnologías de la Información y, en concreto,
los fabricantes de soluciones de seguridad. “La
inversión en confianza supone un beneficio directo
sobre los inversores”, señaló García, quien
también destacó la importancia del concepto de la
disponibilidad en las políticas de seguridad de
hoy en día, una muestra de la madurez de este
segmento de mercado.
Asimismo, el analista mostró la necesidad de
conjugar las visiones de dos figuras de máxima
importancia en la empresa: la del director de
sistemas, que se enfrenta al reto de gestionar
mejor la seguridad y de integrar las tecnologías
existentes en su compañía, y la del director
financiero, cuyo desafío es optimizar los gastos
en seguridad. Respecto a este último aspecto,
García apuntó la dificultad de demostrar un
retorno de inversión en seguridad (el llamado ROSI),
lo que puede ser un impedimento para el aumento
del gasto en este tipo de soluciones.
Tendencias en un mercado maduro
Por otra parte, García destacó las cuatro
tendencias que existen en este segmento: disponer
de plataformas de gestión integradas y que se
administren desde un único cuadro de mandos; el
crecimiento de los appliances (dispositivos
compuestos por hardware y software) de seguridad;
contar con una seguridad gestionada, que se puede
externalizar a terceros (en especial, algunas
áreas como la recuperación ante desastres, entre
otros); y el hecho de que la seguridad esté
incluida en otros productos de TI como ERPs, etc.
Estas tendencias, junto a la madurez cada vez
mayor de este mercado, harán, según el analista,
que este año éste siga creciendo de forma
constante. |